martes, 10 de enero de 2017

Olivolea, el proyecto de una mujer constante y perseverante




Su formación como farmacéutica fue la base para poner en marcha Olivolea, una marca de cosmética natural pensaba para pieles sensibles, delicadas y estropeadas o dañadas, y el nacimiento de su hija un ensayo de cómo serían estos productos. Pero todo esto no hubiese sido posible sin sus ganas, su persistencia y su gran optimismo. “Soy de la opinión de que hay que ver la vida con ilusión por muy torcida que se ponga. De los momentos malos siempre sacas cosas positivas”. Y con este pensamiento e ilusión ha llegado hasta hoy. Belén Castro nos habla de su experiencia como emprendedora valiente y decidida.


Para ponernos en situación, ¿qué es Olivolea? 

Belén Castro: Mi pasión por el aceite de oliva y por sus propiedades me llevo a desarrollar la primera formula magistral de Olivolea. La cosmética de Olivolea es una cosmética pensada y desarrollada para las pieles más delicadas, pieles sensibles y pieles muy estropeadas o dañadas.



Su origen parte de una semilla familiar, pero.. ¿Cuándo y cómo decides convertirte en emprendedora y crear tu propia marca de productos cosméticos? 

Belén Castro: Mi profesión como farmacéutica y la especialidad en Dermofarmacia fueron los comienzos de un proyecto que presenté hace más de diez años al terminar un programa de Alta Dirección de Empresa y que siempre quise llevar a cabo. Tener la posibilidad de iniciar y diseñar un proyecto de empresa como Olivolea ha sido un reto,  liderar su ejecución una gran oportunidad, y al mismo tiempo un ejercicio de gran responsabilidad. El embarazo de mi hija Marta fue el momento ideal para utilizar productos elaborados por mí donde, además de ser naturales y formulados con las propiedades que buscaba, me sintiese tranquila y segura de que serían adecuados para mi piel y para la piel de mi bebé. El ser madre me hizo valorar muchísimo la responsabilidad de edificar la vida que realmente quiero llevar y la necesidad de aprender a valorar el equilibrio entre la vida personal y profesional.





¿Qué es lo más difícil de empezar a empreder? ¿Y la parte más positiva? Porque me imagino que la habrá?
Belén Castro: Los primeros años son muy difíciles para cualquier empresa y más en este sector. Hemos cometido muchos errores y hemos necesitado tiempo para comenzar a ver algunos resultados positivos, pero tengo mucho tesón y me considero una mujer luchadora. Las mayores dificultades fueron en los inicios, para todo el tema de la distribución farmacéutica. Distribuir con las grandes es imposible por los márgenes que llevan y las condiciones implícitas. Es un sector donde existe muchísima competencia y no podemos negociar con esos márgenes tan elevados para nosotros, al menos en este momento. Por ello hemos tenido que cambiar la estrategia comercial de nuestra empresa y crear una plataforma de comercio electrónico para llegar al cliente/paciente directamente y en 24 horas darles un servicio personalizado. Seguimos trabajando directamente con farmacias especializadas y vamos llegando a nuevas farmacias poco a poco. Lo mejor, cada paciente que me escribe hablando positivamente del uso de nuestras cremas. Además la puesta incondicional de cada médico y de cada farmacéutico por Olivolea.





Desde que empezaste hasta ahora, ¿has pensado en algún momento tirar la toalla?

Belén Castro: Monté la empresa que quería y la que me ilusiona más cada día. Hay momentos de desaliento y desánimo, pero creo en lo que hago. Soy constante y perseverante. Si no funciona, pues no pasa nada, se asume el fracaso, pero al menos quiero estar tranquila por haberlo intentado.





¿Qué apoyos has tenido? 

Belén Castro: El fundamental y único, el de mi familia.



Emprendedora y madre de familia, ¿tener tu propio negocio es la mejor fórmula para conciliar? 

Belén Castro: Olivolea supone un fuerte compromiso emocional y personal para mí. Creo que en mi caso es la mejor fórmula sin duda para dedicarme a mi familia y seguir con mi vida profesional.



Tu negocio está enfocado en la venta de productos a través de tienda física y online. En este sentido, ¿qué papel han jugado las nuevas tecnologías en el desarrollo de tu negocio? 

Belén Castro: Las nuevas tecnologías influyen en los canales de distribución actuales y futuros. Y crean nuevas oportunidades de negocio. En nuestro caso, fundamentalmente, nos ayudan a dar un servicio más personalizado a nuestros clientes.



Por último, ¿algún consejo para gente que esté pensando en emprender y tenga dudas? 

Belén Castro: Que apuesten con mucha cabeza y que pongan mucho corazón, pero con los números sobre la mesa. La perseverancia en el trabajo es fundamental y la pasión por lo que haces es la esencia que lo hace único.