lunes, 30 de enero de 2017

Terrafeet, o cómo mantener los pies en la tierra.





Gracias a ese tesoro que es pertenecer a una extensísima familia unida llega a mis oídos la existencia de un producto diferente y, lo que es crucial, que funciona. Los exfoliantes de barro Terrafeet.

Y detrás del producto útil una persona. Lo que a mí me importa realmente, porque los productos no se hacen solos.

Hablando con ella veo que a pesar de que ya tiene en su haber la confianza de empresas grandes, esa proeza no le ha llegado llovida del cielo, sino que es un logro tras mucho camino recorrido, esfuerzos, sacrificios y trabajo. 

Y detecto en ella un sentido común poco habitual pero muy recomendable, que le hace tener los pies en la tierra (valga el juego de palabras), un profundo conocimiento de la realidad, de sus fortalezas y sus debilidades, y lo que más brilla: unas ganas de mejorar, crecer, aprender y “meterse en charcos” que no es fácil encontrar en personas con su producto ya bien posicionado. Pero intuyo que es precisamente esa ilusión, esa humildad, esa naturalidad y cercanía de la persona detrás del producto, las que han hecho que llegue donde está y, no me cabe duda, las que van a hacer que siga creciendo y conquistando en cada puerta que llame. Aprovecho aquí para agradecerle su ágil y encantadora colaboración, una muestra más de su grandísima profesionalidad.

Hago un inciso y me voy por las ramas, ya que me estoy distrayendo bastante porque mientras escribo esto disfruto con los oídos y el rabillo del ojo de esta representación, emitida por la fantástica cadena Mezzo, de El Lago de los cisnes por el Ballet Bolshoi. Una delicia. Pero que además no me puede venir más al pelo con este post. Quién mejor que los bailarines profesionales para apreciar los beneficios de un buen masaje podal exfoliante…  

Gurús del marketing digital, díganme: ¿sería pasarse un pelín de autoconfianza enlazar este post con las redes sociales del Bolshoi y otros ballets, no? Creo que no sé exactamente dónde está el límite a la hora de echarle caradura cuando quiero lograr algo… Voy a buscar cursos de Hardface Limiting, que fijo que existen… Bueno, vuelvo a la senda y sigo por donde iba.

Todo lo dicho es mi opinión, lo que he intuido al conocer a Marta y a Terrafeet. Pero lo mejor es que ella misma os explique su historia y estoy segura de que coincidiréis conmigo. 

Es esta una aventura que comenzó de cero, con mucha ilusión, muchas buenas y originales ideas y la confianza en las bondades de su producto. Como veréis, Marta reúne muchos de los rasgos que estamos viendo debe (y suele, o viceversa) reunir un emprendedor: valentía, multifuncionalidad, capacidad de reinvención, curiosidad, necesidad de conciliación, capacidad de esfuerzo y trabajo…

“Me llamo Marta Hernández de Azcárate, y tengo 52 años. Estoy casada y tengo tres hijos. Vivo en Madrid, España.

Estudié la carrera de Filología Inglesa y me licencié también en Danza Española por el Conservatorio de Madrid. Trabajé durante unos años dedicándome a lo que había estudiado. Disfruté mucho enseñando pero el horario que tenía era incompatible con mi labor de madre de la que quería disfrutar al máximo y dedicarle toda mi energía para educarlos y cuidarlos.

Pasado el tiempo, mi inquietud por realizar nuevos retos, me llevó a descubrir Terrafeet. Al principio, ni se llamaba así, ni tenía el aspecto ni la forma actuales. Tras mucho trabajo, ilusión y dedicación llegó a ser lo que hoy es.

Animada por la buena acogida de la gente y la confirmación por parte de muchos  que lo habían probado, me lancé a ofrecerlo a diferentes áreas de mercado.

Mi principal objetivo en aquellos años eran los hoteles, y especialmente la cadena de Paradores donde fue mi primera presentación. La primera impresión fue muy buena, gustó mucho al equipo de compras, pero no era un buen momento económico y finalmente no se realizó la operación. Quien sí ha hecho una apuesta por esta nueva idea es la cadena de Hoteles AC, y estamos a la espera de que se extienda a nuevas delegaciones.

Otra área de mercado son los herbolarios donde tuve el apoyo de la Distribuidora Biogran o Granero Integral. Trabajé durante un tiempo con ellos con pedidos numerosos, pero debido a la falta de una buena publicidad, y en ese momento, buena presentación, no llegó a alcanzar el nivel de ventas esperado y los pedidos terminaron.

Durante los últimos años, Terrafeet está presente en todas las Pop-Up stores con gran éxito de ventas. El contacto directo con el público, y el feedback que recibo por parte de los usuarios habituales que es excelente, son las puntas de lanza que me animan a seguir con el proyecto y con el producto.

En este momento sigo estudiando la manera de hacer comprender y explicar de forma más clara para qué sirve y cómo se utiliza Terrafeet. Es muy simple y básico, pero no todo el mundo aprovecha aún bien sus beneficios.

Introducir un nuevo producto, y más aún de éste tipo, es una tarea difícil, y siendo una sola persona, sin equipo aún detrás, todavía más; pero pienso que la perseverancia, la paciencia, el trabajo y la ilusión, harán que pueda ver la luz al final del camino.

Creo firmemente que es un buen producto y que puede tener más hueco en el mercado, porque durante más de cinco años así me lo han hecho ver los clientes, que son los que tienen la última palabra, y sé que los que lo prueban, lo recomiendan.”

Por algo será, añado yo a este broche de oro que pone Marta a su relato.

Seguro que estáis ya deseando hacer vuestro pedido. Y también que os pica la curiosidad por saber cómo fue el primer contacto con la terracota que hizo a esta ingeniosa mujer darle forma de pomo y crear un magnífico aliado del bienestar y cuidado de la piel… ¿verdad? 

Pues os emplazo a pedir vuestra entrada para poder acompañarnos presencialmente en las ya muy próximas II Jornadas Be Mum and Dad para formación de emprendedores, donde podréis conocer a Marta personalmente y disfrutar de su sorprendente e inspirador relato sobre los primeros pasos de su exitoso proyecto de emprendimiento.