miércoles, 1 de febrero de 2017

¿Para qué te levantas cada mañana?



Al principio de los tiempos se reunieron varios demonios para hacer una travesura. Uno propuso:
-Tendríamos que robar algo a los hombres. El problema es: ¿qué les robamos?
Tras pensarlo mucho, uno dijo:
-¡Ya lo sé! Les robaremos la felicidad. Pero el problema está en dónde esconderla para que no la puedan recuperar....
Uno opinó:
-Podríamos esconderla en la cumbre de la montaña más alta.
Pero inmediatamente, otro replicó:
-No, recuerda que tienen fuerza. Alguna vez alguien puede subir y encontrarla. Si uno la encuentra, enseguida todos sabrán dónde está....
Inmediatamente otro propuso: 
-Vamos a esconderla en el fondo del mar....
Pero acto seguido le replicaron:
-No, recuerda que son curiosos. Alguna vez alguien llegará a construir un aparato para poder bajar y la podrá encontrar....
Y todavía otro dijo.
-Escondámosla en un planeta bien alejado de la Tierra.
Y le respondieron todos:
-No, recuerda que son inteligentes, y cualquier día habrá alguien que construirá una nave que pueda viajar y descubrirla. Y entonces, todos tendrán la felicidad...
El último de ellos era un demonio que hasta aquel momento había estado callado escuchando atentamente cada una de las propuestas de los otros. Tras hacer un análisis de cada una, propuso:
-Creo saber dónde ponerla para que realmente nadie nunca la encuentre.
Los demás, sorprendidos, le dijeron a coro:
-¿Dónde?
El demonio respondió:
-La esconderemos dentro de ellos mismos. Estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán.
Todos reconocieron que tenía razón y estuvieron de acuerdo. Y, desde entonces, ha sido así: el hombre se pasa la vida buscando la felicidad por todas partes sin darse cuenta que la lleva escondida dentro de sí mismo.
No sé si alguno de vosotros alguna vez os habéis parado a pensar para que os levantáis cada mañana, posiblemente no. Yo no lo hice hasta hace unos años durante mi formación como coach cuando se me planteó esta pregunta. Posiblemente muchos de nosotros si hiciésemos una reflexión profunda sobre esta pregunta llegaríamos a respuestas relacionadas o conectadas con “ser feliz”. Y es que todos añoramos lo mismo: la felicidad, sentirnos bien.
¿Y qué es la felicidad? Hay múltiples definiciones, pero una de las más que gusta es:
“La felicidad es el estado emocional de una persona feliz; es la sensación de bienestar y realización que experimentamos cuando alcanzamos nuestras metas, deseos y propósitos; es un momento duradero de satisfacción, donde no hay necesidades que apremien, ni sufrimientos que atormenten”.
Y es que parece ser que la felicidad está íntimamente relacionada con el cumplimiento de nuestras metas, deseos o “sueños”.
En coaching creemos que cada uno de nosotros tenemos los recursos necesarios para lograr esas metas, esos deseos o esos sueños. La función de un coach consiste en ayudar a tomar conciencia a las personas de esos recursos. A pesar de que todos contamos con esos recursos no todos conseguimos nuestros sueños. ¿Y qué puede estar impidiendo que logremos nuestros sueños? Hoy me gustaría hablaros de dos factores de los que nos solemos ser conscientes y que pueden interferir en la consecución de nuestras metas: las creencias y los valores.
Las creencias
¿Qué son las creencias? Las creencias son algo en lo que creemos y consideramos cierto. Son juicios u opiniones sobre nosotros mismos, sobre los demás o sobre el mundo que nos rodea.
Cada uno de nosotros tiene una serie de creencias personales adquiridas por nuestra propia experiencia o impuesta por el entorno a lo largo de nuestra vida. Pero las creencias no tienen por qué coincidir necesariamente con la realidad, no tienen por qué ajustarse a ellas, aunque para nosotros actúan como verdades incuestionables. Al ser verdades incuestionables, determinan lo que creemos que es posible o no, y por lo tanto condicionan nuestra forma de actuar. Confeccionan las gafas con las que vemos el mundo. En coaching clasificamos las creencias en dos tipos: limitantes o potenciadoras.
  • Limitantes, cuando esa creencia suponga un obstáculo, miedo o pasividad para conseguir nuestro objetivo.
  • Potenciadoras, aquellas que nos ayudan a lograr lo que deseamos y a crear nuestra realidad con un enfoque motivador.
Por lo que es importante cuando nos planteemos objetivos, metas y sueños, que estemos dispuestos a cuestionarnos nuestras creencias ya que estas pueden ser un obstáculo en la consecución los mismos.
¿Y cómo reconocemos estas creencias? Diversas investigaciones revelan que una persona tiene de 12.000 a 50.000 pensamientos al día, siendo un 80% de estos pensamientos negativos.
Cuando nos escuchemos a nosotros mismos diciéndonos cosas del tipo “La vida es muy complicada”, “los cambios son costosos”, “me resulta difícil”, “no puedo….”, “siempre tengo la culpa..”, “siempre me pasa igual….”. Puede que estemos bajo la influencia de una creencia limitante que podría estar interfiriendo en la consecución de nuestras metas. En este momento debemos plantearnos o cuestionarnos si es realmente cierto y si este pensamiento se corresponde con la realidad.
Valores
¿Y qué son los valores?
Lo valores son aquello a lo que damos importancia y guían nuestras vidas
¿Y para qué sirven?
Sirven de base y razón fundamental para lo que hacemos o dejamos de hacer y son una causa para sentirnos bien con nuestras propias decisiones. Nos sirven de brújula hacia lo deseable. Vivir de acuerdo a tus valores te aporta esa motivación interna tan necesaria para lograr tus metas, por lo que cuando nos planteamos una meta es importante que las acciones que emprendamos para lograrla sean congruentes con nuestros valores.
Por ejemplo, si nos marcáramos el objetivo de meditar para tener serenidad, de nada serviría que cuando vayamos a meditar lo hagamos con prisas, estrés, sintiéndonos culpables por no realizar otras tareas o por quitar espacio a otras áreas de nuestra vida que también consideramos importantes.
¿Sabes cuáles son tus valores?
Te animo a que trabajes en identificarlos, para ello te dejo una breve lista

Ahora que ya sabes la importancia de las creencias y lo valores en la consecución de tus metas, pregúntate qué papel juegan en tu día a día.
Si te ha resultado interesante y quieres saber cómo trabajar tus creencias y valores, te animo a que te pases por el taller de coaching que tendrá lugar en las Jornadas Be Mum & Dad el próximo 25 de Febrero en la EOI (Escuela de Organización Industrial) y que yo mismo impartiré.  Recuerda que puedes hacerte con tu entrada a un precio especial a través de la plataforma www.eventbrite.es 
Texto escrito por Jose Alberto Nieto, Agile coach
“Para que tu vida tenga propósito o sentido, tienes que vivir de acuerdo a tus pasiones, tus valores y tus habilidades” – Elsa Punset